Proyectos

Nuestros centros
de salud

Kalaweit acoge y cuida a los animales rescatados de los tráficos de la fauna salvaje.

Cada centro de salud está dotado de una clínica veterinaria, de una sala de almacén para la comida de los animales, de edificios para el equipo (cocina, dormitorios, baños, puestos de guardia) así como boxes para los caballos de las patrullas.

Están cerrados a los visitantes exteriores.

En Borneo, nuestro centro se encuentra en el pueblo de Pararawen, a una jornada de camino de la ciudad de Palangkaraya. El de Sumatra está en el pueblo de Supayang, a tres horas de camino de la ciudad de Padang. Ambos son acondicionados en nuestros terrenos, a proximidad de nuestras reservas.

Nuestras patrullas de vigilancia pueden así garantizar la seguridad de todos los animales viviendo dentro de nuestras selvas.

Centenares de animales bajo nuestra responsabilidad

Más de 400 animales están repartidos actualmente en nuestros 2 centros. Son en mayoría gibones, siamangs, pero también osos, cocodrilos, macacos, civetas, loris etc.

Todos rescatados del tráfico de la fauna salvaje y confiscados por el Departamento de las Selvas que nos los confía. A veces los propietarios aceptan entregarnoslos directamente.

Nunca compramos los animales, es regla de oro porque comprar un animal mantendrá el tráfico de la fauna.

Llegan en Kalaweit debilitados y estresados. Muchos están traumatizados y nunca han visto a otro animal de su especie. Sufren a menudo de malnutrición y necesitan cuidados.

Su nueva vida empieza por varias semanas de cuarentena, permitiendo a nuestro equipo veterinario evaluar su estado de salud y establecer un protocolo de cuidados adaptados. Una vez la cuarentena terminada, nuestros nuevos residentes podrán disfrutar de las infrastructuras adecuadas.

En cuanto a los gibones y siamangs, nuestra prioridad es encontrar al buen compañero de vida para cada uno, y eso siempre que salgan de cuarentena.

Son animales monógamos que aguantan mal la soledad. Las formaciones de parejas son delicadas con un riesgo de enfrentamiento a veces brutal. Con la experiencia, conseguimos resultados positivos la mayoría del tiempo. Desafortunadamente algunos individuos demasiado destruidos psicológicamente niegan cualquier compañero y se quedarán solos en su pajarera.

Además, el ritmo desenfrenado de la deforestación vuelve cada reinserción muy compleja. Sobre todo para los gibones quienes en especial necesitan espacio. Cada pareja necesita un territorio de 12 hectáreas como mínimo, aún más (20, 30, 40 hectáreas…) si la selva es deteriorada.

La gran mayoría de los gibones y siamangs acogidos nunca podrán salir de Kalaweit.

Son incapaces de apañarse en la naturaleza, discapacitados o afectados por enfermedades humanas como el Herpes Simplex o la Hepatitis A o B.

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Las infrastructuras

Los gibones son muy territoriales, y están puestos dentro de grandes pajareras, todas alejadas  las unas de las otras.

La vegetación, constituida de grandes árboles, es mantenida intacta entre las pajareras para limitar el estrés acarreado por los contactos visuales entre las parejas. Son pajareras dobles en forma de rombo, acondicionadas (cuerdas, branchas etc) y dotadas de una separación extaíble en el medio para separar a las pajareras por si acaso.

Cada una mide 12 metros de longitud sobre 6 metros de altitud y abarca un espacio de cuarentena integrado. En caso de enfermedad, eso nos permite aislar fácilmente uno de los gibones sin alejarle de su pareja y acelerar su curación. Las parejas están muy unidas, y toda separación es un factor de estrés importante para los animales. Los jóvenes (menos de 7 años) están agrupados con varios miembros en unas pajareras de socialización antes de su puesta en pareja.

Los cocodrilos están colocados en 5 parcelas, con grandes estanques. Las parcelas pueden ser conectadas o aisladas. Vallas eléctricas han sido instaladas en los límites interiores de los recintos de los animales potencialmente peligrosos (osos, cocodrilos) para evitar que uno de ellos se escape.

Los osos están agrupados en varios recintos de 15 metros sobre 25 que comunican entre ellos. Cada recinto abarca un estanque y comodidades (neumáticos, plataformas de descanso) y las parcelas pueden comunicar, o no, las unas con las otras.

Los otros animales (macacos, loris, pajaros...) sistemáticamente están puestos en los recintos adaptados a sus nececidades.

Las instalaciones funcionan integralmente con la energía solar.

Cada centro es dirigido por un responsable…

Cada centro es dirigido por un responsable que supervisa un equipo compuesto de cuidadores, veterinarios, guardias, cocineros, albañiles.

Los animales reciben comida 2 veces al día, lo que necesita reabastecimientos regulares de fruta, verdura etc. Más de 5 toneladas de comida son entregadas cada semana en Kalaweit !

Unos equipos de albañiles trabajan sin interrupción en el mantenimiento y en la construcción de nuevas infrastructuras. La construcción de una pajarera necesita un mes de trabajo por un presupuesto de 3 000 euros.

Continualmente necesitamos fondos para tener la capacidad de acoger a un máximo de gibones. A pesar del mantenimiento de su cautividad, nos esforzamos para ofrecerles a todos esos animales víctimas del humano, las mejores condiciones de vida posibles. Es una gran responsabilidad para Kalaweit, un empeño a largo plazo.

Nuestras reservas de selva

Salvar la selva y proteger la fauna salvaje.

Para salvar la fauna salvaje de Borneo y Sumatra, Kalaweit crea reservas privadas de selva y asegura su protección en colaboración con las poblaciones locales. Esta estrategia permite a Kalaweit de asegurar la protección concreta de estas zonas a largo plazo. Las áreas de conservación estatales a veces pueden perder su estado de área protegida cuando hay un cambio de jefe de distrito, gobernador, etc. que puede, por ejemplo, decidir cambiar el estado de un área protegida a un área no protegida.

Para salvar la selva, hay que garantizar su protección sin límite de tiempo. Para eso Kalaweit ejerce un derecho de propiedad para defender la selva y a los animales de las reservas lo mejor posible.

Actuar concretamente para ser eficaz

En colaboración estrecha con los pueblerinos y los entes nos permite salvar más y más hectáreas de selva.

Nos aseguramos de que los propietarios posean los títulos de propiedad de las parcelas afectadas. Averiguamos, en su presencia y la de los propietarios de las parcelas vecinas, que las delimitaciones son conformes a los títulos de propiedad y a los datos registrados en el cadastro. Si cada condición es respetada, efectuamos las transacciones.

Los antiguos propietarios todavía conservan acceso a los terrenos, ahora formando parte integrante de la reserva, para sus actividades tradicionales (recolección de fruta, recogida del ratán y del latex), pero no pueden cortar árboles ni cazar.

Unas señales de delimitación están puestas en la periferia de las zonas protegidas, cada 20/30 metros y delimitando claramente la zona protegida por Kalaweit. Unos puestos de guardia están situados en los puntos estratégicos como los accesos, los abrevaderos o las zonas más elevadas.

La vigilancia de las reservas es asegurada por patrullas diarias. Son aseguradas por nuestros guardias forestales, contratados dentro de los pueblos limítrofes con las reservas. Esas creaciones de empleos refuerzan nuestros vínculos con los pueblerinos. Las patrullas son ecuestres y aéreas (drono, paramotor) y permiten detectar cualquier actividad sospechosa.

Hasta ahora, ninguna actividad ilegal ha sido observada dentro de nuestras reservas. Eso demuestra la eficacidad de nuestro programa de vigilancia, pero sobretodo testifica nuestras buenas relaciones con los pueblerinos y su apoyo.

El visionado de vídeos de las cámaras trampas puestas dentro de las reservas nos permite tener un mejor conocimiento de la multitud de especies presentes. Eso también permite observar su comportamiento, sus desplazamientos e interacciones con otros especies.

No soltamos a gibones dentro de nuestras reservas. Ninguna pareja de gibones podría constituir su territorio dentro por falta de espacio. Los espacios naturales van disminuyendo drásticamente año trás año y los gibones siendo territoriales, no pueden compartir su territorio con otras parejas. Se trata aquí de proteger las poblaciones de animales salvajes todavía libres.

La protección de las selvas es una emergencia en las regiones del mundo asoladas por la deforestación. Nuestro aproche es concreto, rápido, eficaz.

El tamaño de nuestras reservas aumenta de manera regular según los apoyos que recibimos. Vuestra ayuda es imprescindible para salvar más selva y más animales. Cada donante para Dulan o para las otras reservas de selva recibe una atestación con su nombre, el importe de la donación y la superficie de metros cuadrados de selva así salvada.

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Isla de Borneo

Region de Kalimantan Centro, distrito de Barito Utara

La reserva Dulan

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La reserva Dulan se situa a 25 minutos de nuestro campo de Pararawen, mide 645,1 hectáreas. Se situa en una selva de 1 500 hectáreas, abarcando un lago, que Kalaweit desea salvar en totalidad. Pero esta selva está rodeada por varias compañías de aceite de palma, de carbón y por la pista de una compañía forestal.

Es un refugio para los animales, particularmente para un centenar de orangutanes que huyeron la deforestación. La gran riqueza de la selva, mosaico de selva primaria y segundaria antigua, permite acoger numerosos individuos de cada especie : gibones albibarbis (200 individuos), 3 especies de langures, osos malayos, panteras nebulosas, monos narigudos, macacos cola de cerdo, macacos cangrejeros, ciervos sambar (especie escasa), ciervos muntjacs etc.

La selva pertenece a las familias del pueblo de Butong, que pescan en el lago. Si la selva fuese deteriorada por las actividades humanas, el lago sería sin duda contaminado y las actividades de pesca serían comprometidas. Para conservar esta actividad esencial y seguir viviendo en su pueblo, los pueblerinos quieren que esta selva sea protegida de la destrucción y se movilizan a nuestros lados en este objetivo.

La reserva Kalaweit Pararawen

Réserve Pararawen (avec emplacement FBB en bleu)

Es limítrofe al campamento de Pararawen y mide 304 hectáreas. Es una selva secundaria, situada a 40 metros encima del nivel del mar. Se encuentran allí algunas plantaciones tradicionales de cauchos.

Varios grupos de monos narigudos, más de cincuenta individuos viven allí. Es una especie de mono endémica muy amenazada en Borneo. 30% de su territorio se situa dentro de las reservas de Kalaweit. El objetivo es adquirir los 70% que sobran, para asegurarlos a largo plazo. Eso permitirá a estos monos, ahora escaseando, y a otros especies (binturongs, macacos, gibones, civetas etc.) tener un espacio para vivir.

Esta zona se compone de 2 reservas :

  1. La reserva «Fundacion Brigitte Bardot» (en azul), en homenaje a esta fundación y a su apoyo, en particular su ayuda para proteger más de 80 hectáreas de selva.
  2. La reserva de «los amigos de Kalaweit» (en amarillo).

Estas dos reservas siguen ampliándose año trás año.

La reserva de estado de Pararawen

Está situada frente al campamento de Pararawen, en la otra ribera del río Barito, que bordea el campamento de Kalaweit, y mide 5 800 hectáreas. La mitad de la reserva está constituida por selva primaria. Una importante población de gibones salvajes ha sido observada allí. No nos pertenece pero aseguramos la vigilancia de esta reserva.

Esta reserva tiene el estatuto de sanctuario o «Cagar Alam» en Indonés. Es otorgadado por el K.L.H.K. (Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura). El K.L.H.K. posee extensiones en las provincias indonesas llamadas K.S.D.S (Konservasi Sumber Daya Alam). Kalaweit y el K.L.H.K. de Jakarta son asociados para la gestion de la reserva de Pararawen via el K.S.D.A. Juntos colaboran estableciendo un plan de trabajo anual.

Isla de Sumatra

Región de Sumatra Barat, distrito de Solok

La reserva de Supayang

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Está situada al oeste de Sumatra y mide 390,1 hectáreas. Kalaweit desea adquirir 300 hectáreas más. Una cincuentena de hectáreas ya han sido delimitadas por el equipo con los propietarios de las parcelas. Es una selva primaria y secundaria, con un fuerte valor para la conservación. Está situada entre 600 y 1 050 metros encima del nivel del mar, es una zona bastante escarpada, lo que la hace dificilmente accesible para las explotaciones humanas.

Es limítrofe con nuestro campamento de Supayang y es muy rica en biodiversidad. Allí se encuentran gibones, siamangs, osos, panteras nebulosas, gatos dorados, pangolines, dholes, tapires, muntjacs e tigres ! Es una oportunidad escasa de poder salvar selva de esta calidad.

Es limítrofe con una reserva forestal de 20 000 hectáreas.